|
COPYRIGHT 2002 Universidad de Costa Rica
Cada ingenio en su zapato hace de las suyas y nos caza, algo de codicia nos calienta con tener o no tener dinero, ¿seré yo primero, maestro? o el último en meter la pata.
-Estampa de barrio urbano-
Personajes dramáticos
Cacho
Carlos
Cantinero
Barrio periférico de San José. Es de noche, un día entre semana.
Cacho y Carlos vienen tambaleándose. Uno silba y el otro tararea una canción.
Cacho se para en seco, mira el rótulo "El Térraba"
Cacho: ¡Vaya, vaya, vaya ...! Mirá donde vinimos a dar. ¡Qué pequeño es el mundo! ... Carlos, mirá lo que se nos atravesó.
Carlos: Ningún atravesar, yo me largo de aquí.
Cacho: ¡Carlos! ... ¿Dónde se habrá metido? ... Exploremos la posibilidad de tomamos un último traguito.
Carlos se sienta en el suelo.
Carlos: Me niego a seguir con esta farsa del último trago. Vos le llamás el zarpe, yo le digo el arranque.
Cacho: Está bien, el último y nos vamos a dormir. Pensá que ahora es cuando la cosa se pone buena. ¿Qué tiene de malo alegrarse de vez en cuando?
Carlos: No me gusta tomar licor a media semana.
Cacho: No contés los días. Las noches como ésta tienen algo en el ambiente que invita.
Carlos: La noche invita y yo pago. No me gusta.
Cacho: No nos enredemos con palabras. ¡Arriba, compañero!
Carlos canta y Cacho se le une. Luego ambos cantan y se ponen a bailar con gran picardía.
Carlos: Estoy mal, Cachito. La cabeza me zumba como un avispero.
Cacho: No le des importancia ... Mirá, "El Térraba".
Carlos: No veo nada. Se me desconectaron los fusibles visuales. Te juro que si se me atraviesa un poste, le doy.
Cacho: Tranquilo, no entremos en los callejones de la desesperación.
Carlos: No tengo futuro.
Cacho: El futuro es ya. Estamos frente al "Térraba". ¿Te acordás? El dueño llamó a la policía y nos guardaron una noche en la perrera de los alaridos.
Carlos: La cárcel. No quiero acordarme de nada. Quiero irme a dormir.
Cacho: A eso vamos a llegar. Pero ya que pasamos por aquí sin damos cuenta, exploremos un poco.
Carlos: Explicate. Yo no soy ningún aventurero, ¿entendés? Soy un hombre serio.
Cacho: ¡No discutamos!
Carlos: ¡No discuto!
Cacho: ¡No me grités!
Carlos: ¡No te grito!
Cacho: Tuvimos que pasar una noche de perros en la cárcel.
Carlos: ¡Qué frío hacía!
Cacho: ¿Ves como te acordás? Es un resentimiento que se le mete a uno en el inconsciente y después vienen los problemas de conducta desastrosa.
Carlos: ¿Y cuándo hemos tenido dinero? Nos encerraron por no pagar la cuenta.
Cacho: No nos desviemos.
Carlos: Estoy en un laberinto de angustia. ¡Cacho, me voy a tirar del puente!
Cacho: Mantené la calma. No hay ningún puente a la vista. ¿Ves lo que te decía? Tenés un resentimiento. Curémonos en salud. Esto no puede seguir así. No puedo verte sufrir, mi amigo, mi querido amigo, mi amigo como hermano.
Carlos: Ya, ya, ya. No es para tanto. Solo trato de mirar el futuro ... "Térraba" ...
Cacho: Tomemos una actitud más positiva. Al grano, ¿comprendés? Pensá algo práctico. Se nos va la noche...
Read the full article for free courtesy of your local library.
|