|
COPYRIGHT 2002 Universidad de Costa Rica
Un mensajero le entregó la infausta noticia. Era una carta del Instituto de Seguro Social donde se le notificaba los cambios en el régimen de ahorros para la pensión de vejez. Desde entonces, su vida cambió para siempre: de una mujer segura en sí misma se transformó en un costal de pobrezas navegando en mar incierto.
Lejos había quedado el día en que decidió ejercer el magisterio, opción en la que se combinaba lo mejor de los mundos: el placer de enseñar mientras se aseguraba, no tanto de una vejez tranquila...
Read the full article for free courtesy of your local library.
|