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Introducción
Según René Guénon, toda construcción religiosa posee una significación cósmica. Este principio es aplicable a la arquitectura cristiana, en general, y bizantina en particular. En este ensayo, precisamente, intentaremos ingresar al simbolismo cosmológico de un tipo de arquitectura específico: el edificio cupulado. La cúpula, como podremos constatar, no es un elemento arquitectónico meramente decorativo, sino que responde a concepciones estéticas fundamentadas en un simbolismo preciso. La cúpula no tiene sentido en sí misma, sino en cuanto a lo que representa: la bóveda celeste.
Asimismo, tampoco se la puede aislar para estudiarla, sino que se la debe considerar en directa relación al resto del edificio, con el fin de aprehender el simbolismo cosmológico en toda su extensión: la cúpula representa al cielo y, su base, la tierra; así, el edificio completo es una imagen del cosmos.
La vía que utilizaremos para ingresar al simbolismo de la arquitectura cupulada bizantina será el análisis del llamado Himno siríaco de la catedral de Edessa, que data de mediados del siglo VI d.C., o principios de la centuria siguiente. Nuestro estudio consta de tres partes esenciales: en la primera se presentará la fuente en forma íntegra, para después tratar de definir la forma que pudo tener el edificio, destruido en el siglo XI. Enseguida, en una segunda parte, deberemos hacer un breve paréntesis explicativo sobre las características de la arquitectura bizantina, lo que nos permitirá, por un lado, obtener una visión más clara del tipo arquitectónico de la catedral de Edessa y, por otro, nos proporcionará el cuadro adecuado para entrar de lleno en la tercera parte de este artículo, que se refiere al simbolismo cosmológico propiamente tal del templo, y contenido en el Himno.
Uno de los documentos más importantes para ingresar al análisis simbólico-cosmológico de la arquitectura bizantina del siglo VI, lo constituye el Himno de la Catedral de Edessa. Éste, fue probablemente escrito para la ocasión de la dedicación del templo, después de su reconstrucción, hacia los años 543-544 (1). El primitivo edificio, consagrado entre los años 345-346, fue destruido por una inundación (2). Este texto, escrito en siríaco, pero griego en espíritu, es el más temprano documento que asocia la cúpula central de una iglesia cristiana con una simbología teológica y mística; así, pues, el Himno provee la primera evidencia de la popularización de la noción de "bóveda de los cielos" entre los cristianos del siglo VI (3). A continuación transcribiremos el Himno completo, para después detenernos en el simbolismo de la cúpula, estableciendo algunas relaciones con otros escritos bizantinos de la época.
HIMNO SIRÍACO DE LA CATEDRAL DE EDESSA (4)
1. ¡Oh, Tú, la Esencia que resides en ci Templo Santo, cuya gloria emana naturalmente de Ti!
¡Dame la gracia del Espíritu Santo para hablar del Templo de Edessa!
2. Bezaleel fue quien, instruido por Moisés, erigió el Tabernáculo para que sirviera de modelo.
Son Amidonius y Asaph y Addai quienes construyeron para Ti en Edessa el templo glorioso.
3. En verdad, en él han representado los misterios de tu Esencia y de tu Plan (de Salvación).
Y el que lo observa minuciosamente se llena de admiración al verlo.
4. En efecto, es algo realmente admirable que en su pequeñez sea tan parecido al vasto mundo.
No por las dimensiones, sino por el tipo: está rodeado por las aguas, igual que el Mar (rodea al mundo).
5. Su techo está extendido completamente, semejante al cielo, sin columnas, abovedado y simple.
Además está adornado con mosaicos de oro, así como el firmamento lo está por estrellas brillantes.
6. Su elevada cúpula es comparable al cielo de los cielos.
Es como un casco, y su parte superior reposa sólidamente en la inferior.
7. Sus arcos, anchos y espléndidos, representan las cuatro partes del mundo.
Por otra parte, debido a la variedad de los colores, reúnen en sí al arco glorioso de las nubes.
8. Otros arcos lo rodean, como si fueran salientes rocosos que coronan la cima de una montaña.
Es sobre ellos, y en ellos y por ellos que la cubierta entera junta con los arcos.
9. Sus mármoles se parecen a la Imagen no hecha por mano de hombre, y sus muros están armoniosamente revestidos de mármol.
Debido a su blancura y pulido son tan esplendorosos que absorben en sí la luz, como el sol.
10. Se ha puesto plomo sobre la cubierta, para que no fuera dañada por las lluvias.
No se ha utilizado en absoluto madera en su cubierta, y aunque parece fundida (de metal) es toda de piedra.
11. Está rodeada de magníficos patios, con dos pórticos de columnas.
Representan las tribus de Israel que rodeaban el Tabernáculo de la Alianza.
12. A cada lado posee una fachada idéntica, pues el tipo es el mismo en las tres.
Del mismo modo que una es la forma de la Santísima Trinidad.
13. Además, brilla en el coro una única luz, por las tres ventanas que allí se abren.
Anunciándonos el misterio de la Trinidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
14. Además, la luz de los tres lados entra por ventanas numerosas. Representan los Apóstoles y Nuestro Señor y los profetas y los mártires y los confesores.
15. En el centro se ha colocado un podio, a modo del Cenáculo de Sión. Y debajo de él hay once columnas, como los once apóstoles que allí se habían reunido.
16. La columna situada detrás del podio representa, por su forma, el Gólgota. Encima de ella se ha fijado una cruz luminosa, como Nuestro Señor entre los ladrones.
17. Más aún, se abren a ella cinco puertas, a la manera de las cinco vírgenes. Y a través de éstas entran los fieles con gloria, como las vírgenes al lecho nupcial de Luz.
18. Las diez columnas que sostienen el Querubín de su coro representan los diez apóstoles que huyeron torpemente en el momento en que Nuestro Salvador fue crucificado.
19. La forma de los nueve peldaños colocados en el coro, así como el trono, representan el Trono de Cristo y los nueve órdenes de ángeles.
Elevados son los misterios de este Templo en lo que concierne a los cielos y la tierra; en él se representa "típicamente" la Sublime Trinidad, así como el Plan de Nuestro Salvador.
21. Los Apóstoles, que son sus cimientos en el Espíritu Santo y los profetas y mártires, se representan típicamente en él.
Que su memoria pueda estar en lo alto, en los cielos, por la plegaria de la bendita Madre.
22. Que la sublime Trinidad, que ha...
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