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Resumen: El pensamiento griego y la cosmovisión cristiana, han sido troqueladores de la cultura pedagógica de Occidente. En un rastreo histórico a la aparición del concepto "formación", como término pedagógico, el Renacimiento constituye un período que proporciona evidencias para situarlo. En este artículo, se realiza una discusión al respecto analizando el aporte de algunos humanistas y las condiciones contextuales y léxicas que permiten plantear la hipótesis de su construcción como tal en ese momento y desde la perspectiva de la noción que está presente en García Carrasco y García del Dujo.
Palabras clave: Génesis Pedagógica de la 'Formación', Contexto Histórico Concepto 'Formación', 'Formación' en el Renacimiento, Concepto Pedagógico de 'Formación', Aparición Concepto 'Formación'.
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I. La formación como concepto pedagógico
1. La formación en el Renacimiento
El Renacimiento puede ser caracterizado de manera preliminar atendiendo a las siguientes condiciones: el recelo que primó en la sociedad, principalmente, en los grupos letrados respecto a la cultura medieval; la síntesis de la cultura clásica; los procesos de innovación y renovación cultural y económica y, los procesos de continuidad de la cultura medieval, en un claro ascenso y transformación, pero no de ruptura total, mediante los que se asimilaron los valores culturales de la Edad Media, en marcos contextuales diferentes. Aquello que en apariencia podría verse como antagonismo y ruptura cultural, no fue más que la continuidad --no linealidad-- propia de las épocas que se caracterizan por ser tensas, de nexos y de dinamismo (Capitán, 1984).
La realidad educativa en el Renacimiento, no puede verse de manera fragmentada. Diversas ideas y prácticas propias de la Edad Media, siguieron vigentes en el campo educativo y se modificaron lentamente, conforme al desarrollo y evolución de los procesos de transformación social, política, económica y cultural. Por ello es que la cultura conformada en el Renacimiento, hay que entenderla en términos de los resultados de diversos fenómenos en esos órdenes a lo largo de los siglos XV y XVI.
En un análisis sociológico de la educación occidental contemporánea, plantea Lerena (1983) que en la Ilustración, la educación y la estructura social estuvieron cimentadas en la ideología promovida por el cristianismo y la cultura griega. En este trabajo se asume que, en los siglos anteriores al Renacimiento, están contenidos muchos de los gérmenes de la educación de este período, por lo que, tanto en la ideología como en las prácticas educativas, vertidas y recogidas en las obras literarias que dan cuenta de esa época, se pueden encontrar evidencias del empleo del concepto de formación, así como pistas para comprender, cómo se fue construyendo en tanto concepto pedagógico. Lengua, costumbres, movimientos sociales y económicos, situaciones políticas, artísticas y culturales en general, son propicias para entender la construcción del término.
Un primer elemento que contribuye a la aproximación semántica desde el contexto de esta época, es de tipo económico. Este factor fue determinante de la vida en todos los ámbitos. El nacimiento del mercado en el siglo XV, ha sido un hecho histórico fundante de la estructura de la sociedad burguesa. Las formas de vida que se generaron por el desarrollo de nuevas formas de producción económica, no se limitaron al ámbito de la economía. Estas trascendieron a todos los órdenes y sectores de la realidad: producción y evolución de la vida material, formas y productos del pensamiento, demandas y desarrollo de condiciones laborales, aspiraciones educativas y culturales de diversos grupos sociales, modos de producción, convivencia, estructuras de poder político, formas de participación social, lecturas de la realidad, formas discursivas, formas de comunicación, actitudes, religión, arte, en fin, toda la vida en sus intrincados laberintos y complejidades, tuvo en el Renacimiento los asideros para la vida moderna.
La clase burguesa, por su parte, que jugó un papel central en el ordenamiento socio-político y socio-cultural de los siglos posteriores, tiene importancia en esta aproximación, principalmente, por las demandas educativas que generó, en alto grado por las necesidades de conocimiento y de preparación para afrontar nuevas formas de relación comercial y productiva. Es viable pensar que estas nuevas demandas de educación, que trascendieron la preparación de clérigos y monjes en monasterios, abrieran oportunidades, formas de trabajo y ofertas que no se habían tenido en otros momentos. En este caso, interesa hilar un poco más fino, en el sentido de apreciar, que esos nuevos elementos que salían a la sociedad, se trasvasaron a la lengua, enriqueciéndose de manera insospechada: la necesidad de incorporar palabras nuevas, para representaciones nuevas.
Desde el campo educativo, se recupera en este trabajo, el nacimiento y desarrollo del humanismo renacentista. Entendido como el pensamiento que surgió de la circunstancia histórica en la que se reunió, el pensamiento helénico y romano, la tradición griega y el cristianismo, posibilitó, la configuración de un ideal humanista de la paideia. Se trató de la nueva paideia enraizada en la teología, cuyo mejor exponente fue Erasmo de Rótterdam (1). Incluso se ha llegado a afirmar, que fue en España donde tuvo más éxito que en cualquier otro país europeo (Delgado, 1993).
Para entender la educación que emana del humanismo renacentista, hay que entender que, a diferencia de la Edad Media, los ideales de la época se insertaron en una matriz socio-política, y estuvieron cubiertos de las ideas en torno a propuestas ciudadanas, modos de convivencia comunal y contenidos sociales, que se ensayaron en los escritos producidos. En ese sentido, toda la educación humanista no dejó de ser civilidad en todas sus expresiones, desde las formas de vida, modos de comportamiento, indicaciones políticas y aspiraciones humanas. La educación humanista fue politeia (2) debido a su carácter socio-político, y encontró en la estructura de la clase burguesa, la circunstancia favorable para su desarrollo. Este es un factor que contribuyó a sumarse en el surgimiento de una ideología educativa que se vertió en la lengua, porque el concepto de formación, como concepto pedagógico, se vio afectado en su...
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