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"Mirado el problema con nuestra perspectiva histórica, desde el pasado hasta nuestros días, podemos comprobar que el negro africano debió afrontar, contra su voluntad, la mayor empresa de transformación cultural realizada por pueblo alguno en la historia". (Manual Zapata Olivella, Las claves mágicas de América 96)
En este ensayo, cotejaré las representaciones de los sujetos de ascendencia africana en dos textos misioneros de Nueva Granada (Colombia): De instauranda aethiopum salute: el mundo de la esclavitud negra en América (1627) de Alonso de Sandoval y Diario de viaje entre los indios y negros de la provincia de Cartagena en el Nuevo Reino de Granada 1787-1788 (1955) del Padre Joseph Palacio de la Vega. Hay relativamente escasos trabajos sobre De instauranda, pero en el cuarto capítulo de su libro Cruzados, mártires y beatos: emplazamientos del cuerpo colonial (1995), Mario Cesareo analiza el carácter ilustrado de la escritura de Sandoval, el cuerpo del "negro" como espacio o lugar semiótico, la "monstruosidad" del africano, y la necesidad de embellecer su cuerpo (119-55). En Rostros y rastros del demonio en la Nueva Granada: Indios, negros, judíos, mujeres y otras huestes de Satanás (1998), Jaime Humberto Borja Gómez, por su parte, analiza el rol que jugó la demonización de las poblaciones no europeas entre dominadores y dominados durante la conquista y la colonia neogranadinas. Mediante vatios ejemplos tomados de la obra de Sandoval, demuestra la manera en que el español demonizaba al africano. Por último, en Slavery and Salvation in Colonial Cartagena de las Indias (2004), Margaret M. Olsen analiza la manera en que la obra de Sandoval brinda un espacio textual en el que aparece una voz mediada del africano. Según ella, allí emerge una multidiscursividad debido a ciertas vislumbres de las interpretaciones o perspectivas africanas sobre la realidad colonial que resulta en un discurso heterogéneo del "Nuevo Mundo".
En cuanto a Diario de viaje del Padre Palacios de la Vega, realmente no existe crítica al respecto, y por ello, aparte de brindar un estudio sobre un texto valioso pero poco conocido, mi análisis comparativo pretende añadir nuevas perspectivas sobre las dos obras al demostrar la manera en que las representaciones del "otro" negro o africano corresponden a los contextos sociohistóricos de cada autor y al mismo tiempo reflejan sus motivos ideológicos, sociopoliticos, religiosos y/o económicos. Es decir, este análisis comparativo resulta útil y beneficioso en cuanto a señalar cómo las representaciones e imágenes de los "otros" hallados en los discursos hegemónicos coloniales se acomodan a las necesidades, deseos y motivos de autores que actúan como representantes de la cultura letrada, dominante. En ambos textos los discursos sirven para justificar acciones--casi siempre opresivas y violentas--en su afán de realizar sus proyectos evangelizadores y colonizadores. Aunque las representaciones, metáforas y herramientas retóricas pueden cambiar en cada obra según la época y el contexto, el objetivo del evangelizador y colonizador es siempre el mismo: apropiarse discursivamente del "otro", definirlo y acomodar esas definiciones a sus propios propósitos, con el fin de que dichas representaciones, ya sean discursivas o iconográficas, sean interiorizadas por los mismos sujetos representados, aceptando así su lugar dentro de una sociedad jerarquizada y ordenada. El colonizador letrado define, domina, ordena y moldea el imaginario de la sociedad colonial de modo que su discurso se traduce en una nueva realidad sociopolítica, económica y religiosa.
Alonso de Sandoval, "apóstol de los negros" y su De instauranda (1627)
Alonso de Sandoval nació en el año 1576 en Sevilla mientras sus padres estaban viajando de camino a las Indias. Después de educarse con los jesuitas en Lima, entró en la Compañía de Jesús en 1593 ordenándose como sacerdote en 1600. En 1604, Sandoval ofreció sus servicios en el virreinato de la Nueva Granada y en 1605 comenzó a trabajar en el colegio jesuita en Cartagena. Entre sus obligaciones, tenia la de educar y acudir a las necesidades espirituales de las poblaciones blancas, negras e indígenas. Ya en 1606, la población de esclavos africanos en Cartagena llegaba a miles. Además de los 5.000 esclavos que moraban en terrenos alrededor de la ciudad, también había una población transitoria de aproximadamente 2.000 a 4.000 esclavos que llegaban anualmente al puerto de Cartagena de Indias para su distribución en las colonias (Meiklejohn 203). Con respecto a estos altos números de esclavos africanos que desembarcaban en Cartagena de Indias, Sandoval se preocupaba por su destitución espiritual y por el hecho de que muy pocos llegaban a Cartagena correctamente bautizados. Según él, la mayor parte de los esclavos ni siquiera entendía para qué les "echaban agua" debido a que no les habían instruido en la fe (Sandoval 348-49). Le inquietaba a Sandoval el hecho de que no comprendían la cristiandad ni los sacramentos mientras, al mismo tiempo, le angustiaba la miseria en que los esclavos se encontraban en los navíos negreros y en los pabellones donde los mantenían en cautiverio. Ésta es la situación que le motivó a escribir su libro, De instauranda aethiopum salute: el mundo de la esclavitud negra en América, que apareció por primera vez en la ciudad de Sevilla en el año 1627. Esta obra procuraba llamar la atención de los misioneros destinados a evangelizar a los esclavos africanos, proporcionándoles un tratado de metodología misional. Según Margaret M. Olsen, "It is unique in that it is the only published missionary history that deals exclusively with the Christianization of Africans in early Spanish America. Put simply, De instauranda stands alone as the earliest Spanish American docament that seeks to make historical, philosophical and cultural sense of the African/European encounter in a New World context" (2).
En la obra de Sandoval, se percibe su lucha interna por intentar comprender y explicar la existencia de los africanos y el color oscuro de su piel. Después de considerar varias explicaciones como por ejemplo algunas razones aristotélicas (21-25) y la del clima caliente del continente africano (25-26), Sandoval parece aceptar la teoría de que su color negro es una marca de Cam, el hijo castigado de Noé:
que por haber maldecido Noé a su hijo Cam por la desvergüenza que usó con él, tratándole con tan poca reverencia, perdió la nobleza y aun la libertad, costándole quedar por esclavo y toda su generación, de los hermanos que fue, según los santos Agustino, Crisóstomo y Ambrosio, la primera servidumbre que se introdujo en el mundo. Y siendo claro por linaje, nació oscuro. Y de allí nacieron los negros, dice M. Pedro de Valderrama, y aun pudiéramos decir también los esclavos, como tiznando Dios a los hijos serio de malos padres. (26-27)
Entonces, el color negro de los africanos marcaba el castigo por sus pecados; es decir, el color oscuro representaba una naturaleza pecaminosa. Para los españoles, la cristiandad era una lente mediante la cual se obtenía y filtraba todo el conocimiento del mundo. Aunque la Biblia afirmaba que todos los seres humanos habían descendido de los mismos progenitores, los africanos eran vistos como criaturas que habían recibido la cólera de Dios, descendientes del hijo de Noé, relacionados con la fuerza del mal. Mediante esta explicación sobre los orígenes de los africanos y el color de su piel, se comienza a notar la manera en que Sandoval presenta a África como un lugar abandonado por Dios, como un lugar infernal, donde se encontrába una fuerte influencia del demonio (esto se vuelve aún más evidente mediante varios ejemplos textuales presentados posteriormente).
Por ejemplo, en la primera parte de De instaurando, mediante un método proto-antropológico (toda la información etnográfica que presenta en el texto es de segunda mano, ya que Sandoval nunca pisó tierra africana), el jesuita describe a los africanos y sus costumbres junto con varios aspectos de la esclavitud (20-150). Mediante estas representaciones discursivas, nos trasmite la imagen de África como un lugar de desorden, caos y de una gran diversidad étnica, religiosa, cultural y lingüística. Todas las culturas africanas se distancian de la cristiandad debido a tales elementos como la desnudez, las borracheras, la idolatría, la poligamia, el incesto, los sacrificios humanos, el canibalismo, etc.: "El uso de comer …