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For the last two centuries "Vom Kriege" has been used to justify two different kinds of totalitarianisms: Marxism-Leninism and Nazism. However, during the 1950s liberal thinking also made use of that work. In line with liberal thinking, Raymond Aron's "Penser la Guerre, Clausewitz" presents Clausewitz's work as moderate and liberal and underplays its totalitarian connections.
Keywords: Carl ron Clausewitz, Raymond Aron, war, politics.
1. 1930-1976: TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A CLAUSEWITZ
En 1930, en una época turbulenta, Raymond Aron visita Alemania. Mientras la tragedia se cierne poco a poco sobre Europa, el joven filósofo parisino, proveniente de un ambiente intelectual ilustrado y racionalista, buscará en Colonia y Berlín algo más que lecturas y experiencias. Asfixiado por una antropología alejada de los problemas reales del ser humano, Aron descubrirá en una Alemania revuelta la filosofía de la historia de Max Weber, George Simmel, Wilhelm Dilthey y Heinrich Rickert; la llevará de vuelta Francia, convertido también en un profundo conocedor de la obra de Marx. ¿Y Clausewitz? Allí, en el Instituto Francés de Berlín, el pensador Herbert Rosinski le hablará por primera vez del autor de Vom Kriege: lo hará, sin embargo, sin demasiado provecho para el francés (1).
Pero si Aron había entablado contacto con la obra de Marx por la necesidad de entender un mundo donde el marxismo era ya religión secular, en el Este y en el Oeste, ¿cómo no experimentar parecido apremio con el estallido de la guerra en 1939? En la revista del exilio La France Libre, Stanislas Szymonzyk vuelve a ponera Aron tras la pista del prusiano; las citas --nada más que eso-- comienzan a aparecer en los artículos de Aron (2). Tras la liberación de París, el filósofo convertido en periodista vuelve a la universidad, pero ya no abandonará la realidad política diaria y el análisis estratégico; sus pasos parecían dirigirlo hacia De la Guerra. En los años cincuenta (mientras Naville traduce al francés Vom Kriege en 1955), el mundo estratégico es dominado por el peligro nuclear; ¿acaso la bomba nuclear no invierte la ya conocida máxima de Clausewitz sobre la relación entre guerra y política? ¿No impone a los gobernantes un imperativo categórico absoluto? ¿No es el horror de la guerra lo que da sentido a la política de equilibrio de terror? Aron no podía ya escapar a una profundización en las pesadillas de la era atómica. La situación del hombre que necesariamente elige en la historia remitía entonces a la excepcionalidad de unas circunstancias en las que el gobernante se encontraba al borde del abismo nuclear. La Introduction h la philosophie de l'histoire (1938) parecía encontrar en el debate nuclear su continuación natural:
"Lo esencial para mí, en ese lejano momento, y todavía hoy, era la marcha del conocimiento de sí al conocimiento histórico, y las condiciones existenciales de la decisión política" (3).
La entrada de pleno derecho de Clausewitz en la obra de Aron se produce en el capítulo primero de la primera parte de Paz y Guerra entre las naciones (1962) que lleva por título "Estrategia y diplomacia o de la unidad de la política extranjera", donde aparecen los principales temas clausewitzianos: la relación entre guerra absoluta y guerra real, entre política y guerra, entre fines y medios, entre diplomacia y estrategia (4). El interés de Raymond Aron por la política internacional y la estrategia irá en creciente aumento. Por fin, dedica su curso de 1971-1972 en el Collège de France a la obra de Clausewitz, lo que constituye la culminación de su camino biográfico y cultural, pero también una desviación; una obra dedicada a Marx hubiese parecido con más sentido.
El itinerario intelectual de Aron corre parejo a su itinerario biográfico. Aron es el joven y prometedor profesor de filosofía convertido primero en analista político de la situación bélica en el continente; el intelectual influyente y volcado en los estudios sobre filosofía y sociología; la imponente figura del analista estratégico convertido en referente obligado en ambas orillas del Atlántico. En contrapunto con su vida, el pensamiento aroniano discurre desde la filosofía a la sociología; desde la sociología a la política; desde la política a la diplomacia y la estrategia; de Max Weber a Carl Clausewitz.
Pensar la Guerra, Clausewitz, fue desde el principio obra de referencia para el pensamiento militar y estratégico del siglo XX. Se trata sin duda de la más monumental obra sobre el pensamiento del militar prusiano; la casualidad dictó que fuese un civil quien pusiera de moda la obra del prusiano siglo y medio después de su muerte. Obra pensada y trabajada en alemán, dirigida en buena medida a un público francés y de enorme influencia en el pensamiento anglosajón, resume a la perfección el itinerario y el valor de la filosofía de Aron. Al tiempo, supone una interpretación liberal de una obra ambigua, cuya comprensión hasta ese momento había oscilado entre el militarismo y el totalitarismo.
2. 1831-1989: TODOS LOS CAMINOS PARTEN DE CLAUSEWITZ
a) ¿Clausewitz en Nürenberg?
En 1831 la peste que asola el Este de Europa, unida a los desórdenes sociales, amenaza con extenderse por todo el continente. Clausewitz es enviado a la frontera pruso-polaca bajo la dirección de su amigo Gneisenau con el objetivo de detener el avance de ambos peligros. Pero la peste alcanza primero al amigo y el 16 de noviembre acaba con la vida de Carl Clausewitz. La misma enfermedad acababa ese año en Berlín con una de las más insignes figuras del pensamiento, G. W. F. Hegel. El legado filosófico de éste último sólo es comparable al legado estratégico del …