AccessMyLibrary provides FREE access to millions of articles from top publications available through your library.
Create a link to this page
Copy and paste this link tag into your Web page or blog:
Mientras entramos en un nuevo siglo --de hecho, un nuevo milenio--, casi todos los participantes y observadores bien informados de la escena contemporánea reconocerán que están sucediendo grandes cambios. Los tipos de cambios descritos son muchos y variados, incluida la creciente interdependencia, el debilitamiento de los límites nación-estado, la tasa de cambio tecnológico, la mayor dependencia de los sistemas de conocimiento y los trabajadores, el surgimiento de nuevas formas y los cambiantes vínculos entre trabajadores y empresas. No es posible, en un breve artículo, hacerle justicia a un tema tan amplio, por lo que debo ser selectivo. Centro mi atención en unos cambios que, en mi opinión, están bien documentados y son proféticos para la manera en que entendemos las organizaciones. Pero también creo que son esenciales para discutir las características centrales de las organizaciones que han existido por algún tiempo y seguirán siendo importantes.
Confieso, desde el principio, que mi artículo está muy enfocado al panorama estadounidense: organizaciones y estudios sobre Estados Unidos. Mi única defensa consiste en señalar que los estudiosos estadounidenses son numerosos y están muy activos en este campo, que las organizaciones de Estados Unidos, cuando menos en algunos aspectos, funcionan a la vanguardia de la tecnología, proporcionando evidencia para desarrollos futuros (tanto prometedores como inquietantes). Pero lo que es más importante, mi sesgo estadounidense será corregido por otros artículos incluidos en este volumen.
Palabras clave: teoría de la organización, cambio organizacional, institucionalismo.
Organizations: Enduring and Changing Features
As we enter a new century--indeed, a new millenium--virtually all informed participants and observers of the contemporary scene agree that big changes are underway. The types of changes described are many and varied, including increasing interdependence, weakening of nation-state boundaries, the rate of technological change, increased reliance on knowledge systems and workers, the emergence of new forms, and changing ties between workers and firms. It is not possible in one short paper to do justice to this broad topic, so I must perforce be selective. I focus on selected changes that, in my view, are both well documented and fateful for our understanding of organizations. But I also believe it essential to discuss central features of organizations that have existed for some time and continue to be important.
I confess at the outset that my paper is too heavily focused on the American scene: U.S. organizations and scholarship. My poor defense is to note that American scholars are numerous and active in this arena, that U.S. organizations, at least in some respects, operate at the cutting edge, providing evidence of future developments (both promising and worrisome). More importantly, my American bias will be corrected by other papers included within this volume.
Keywords: organizational theory, organizational change, institutionalism.
CARACTERÍSTICAS DURADERAS
Antes de pasar a analizar las características que están sufriendo cambios, comienzo por reconocer lo que es duradero en los estudios de las organizaciones. Si bien existen varios vocabularios para describir esas características, permítaseme recurrir a las categorías que desde hace tiempo me han parecido útiles para discutir la naturaleza de las organizaciones. Esto es, que las organizaciones funcionan como sistemas racionales, naturales y abiertos (Scott, 2003).
LAS ORGANIZACIONES COMO SISTEMAS RACIONALES
Las organizaciones son tipos distintivos de estructuras sociales, pues funcionan como instrumentos con fines especiales orientados a la consecución de objetivos específicos. Visto de esta manera, son sin lugar a dudas uno de los inventos sociales más exitosos de todos los tiempos. Al hacer énfasis en sus propósitos específicos y limitados, los que crean y diseñan organizaciones pueden adoptar un cálculo racional, de medios y fines, que ofrece criterios claros para la toma de decisiones: a quién contratar, qué operaciones realizar, cómo dividir y coordinar las actividades de los participantes, etcétera (Simon, 1997/1945). Desde luego, debe considerarse que los objetivos especializados sirven a funciones sociales más generales si la organización busca ser digna de la legitimación social (Parsons, 1960).
Un segundo sello distintivo de las organizaciones es su inclinación por la formalización. La formalización implicaba la creación de reglas y rutinas generales para guiar las decisiones y las acciones "diferentes de los intereses de la vida cotidiana, del miedo o favor entre los individuos, de luchas de poder anónimas y de conspiraciones" para excluir los intereses relevantes del asunto en cuestión (Stinchcombe, 2001, 9). Cuando la formalización tiene éxito --contrario a la tipología de Weber (1968/1924)--, lo hace vinculando estrechamente la racionalidad formal a la racionalidad sustantiva, viendo que las reglas y las rutinas presten mucha atención a detalles de las situaciones que están tratando de gobernar.
La historia del mundo moderno dice que los grupos sociales o colectividades que 1) persiguen metas explícitas y específicas y 2) desarrollan estructuras y procedimientos formalizados para hacerlo, han tenido éxito más allá de lo esperado. Las organizaciones son la forma social dominante por medio de la cual se realiza el trabajo, el juego, la política y la reforma. Si usted no se organiza --definiendo metas específicas y desarrollando una estructura colectiva--, no será tomado en serio en el mundo moderno. Esto sucede incluso en movimientos sociales que solían ser definidos, en oposición a las organizaciones, como "fenómenos espontáneos, desorganizados y desestructurados" (Morris, 2000, 445). A menos de que los movimientos se vuelvan organizados y desarrollen medios especializados de liderazgo y rutinas para sostenerse, no pueden persistir. Los movimientos sociales exitosos engendran organizaciones de movimientos sociales (Zald y McCarthy, 1987). Talcott Parsons dijo hace más de cuatro décadas lo siguiente:
El desarrollo de organizaciones es el principal mecanismo a través del cual, en una sociedad altamente diferenciada, es posible "que se hagan las cosas", alcanzar metas que están más allá de los límites inmediatos del individuo (Parsons, 1960, 41).
Esta afirmación sigue siendo cierta hoy día.
LAS ORGANIZACIONES COMO SISTEMAS NATURALES
No cabe duda de que las organizaciones se adoptan como la forma favorita para perseguir objetivos especializados en la sociedad moderna, pero muchas generaciones de investigadores han señalado que es probable que la creación de una organización para perseguir un objetivo transforme dicho objetivo. Muchas veces, la organización como medio transforma el mensaje. Ésta es la conclusión a la que llegan estudiosos como Michels (1949/1915), pasando por Selznick (1949) y Perrow (1986).
A menudo, la explicación de esta transformación radica en las suposiciones funcionalistas respecto a la "necesidad" que la organización tiene de sobrevivir. Sin embargo, el argumento se reformula con facilidad para llamar la atención al desarrollo de una clase de individuos cuyos intereses están vinculados al destino de la organización. La supervivencia organizacional se convierte en un valor compartido de numerosos participantes e interesados. A los intereses individuales les sirve la (continua) existencia de una organización. Y, de hecho, las organizaciones no tan sólo sirven a los intereses existentes, también crean nuevos.
Coleman (1974) explica cómo las organizaciones llegan a adquirir sus recursos propios, diferentes de los recursos de sus miembros. Los participantes aportan recursos, incluidos su tiempo y energía, al servicio de las metas de la organización, pero pierden parte del control sobre su uso. Cuando cada individuo es capaz de retener el veto sobre el uso de los recursos que aportó, entonces se pierden las ventajas asociadas con la organización, vista como una colectividad. La forma corporativa celebra correctamente las ventajas que ofrece de responsabilidad limitada a sus miembros. Esta ventaja viene a …