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EN su OBRA El eterno femenino, Rosario Castellanos presenta múltiples aspectos del estereotipar de la mujer. Según Johanna O'Connell, este drama "uses its irony and humor with confidente to critique the construction of gender norms in Mexican history and culture" (43). ¿De dónde surgen estas "gender norms"? y ¿por qué continúan? Después de examinar los orígenes de algunas de estas "normas" incluyendo la abnegación, la servidumbre, el enterramiento dentro de la casa y la virginidad, discutiré la representación de estas mismas "normas" en El eterno femenino, mostrando que la dramaturga sugiere una complicidad femenina en la perpetuación de este comportamiento estereotipado. (1)
Comenta Sandra Messinger Cypess, "In the code established by the patriarchy, the connotation of 'woman' is asa submissive, self-sacrificing, humble soul, physically enclosed in the house, and philosophically enclosed within the domestic sphere" (495 "From Colonial"). ¿Se encuentra este mismo código en México, el país natal de Castellanos? Lilia Granillo Vásquez afirma que "la abnegación femenina fundamenta la identidad cultural de los habitantes de México" (202) y nota que el enterramiento es un elemento importante en cuanto a las "normas" esperadas de la mujer mexicana (231). Juana Armanda Alegría observa que estas "normas" estereotipadas incluyen los códigos de la abnegación, la servidumbre y la virginidad (144-6). Por añadidura, en su libro Mujer que sabe latín, Castellanos indica que "la madre, con su capacidad inagotable de sacrificio; la esposa, sólida, leal; la novia casta" (160) son algunos de los estereotipos de "gender norms" que aparecen en textos literarios mexicanos.
Alegría describe la mujer abnegada como "aquella que sabe soportar con resignación enfermiza las adversidades de la vida, es decir, la que no protesta, la que nunca se rebela ni exige, la que se olvida de sí misma en favor de los intereses de otros, en resumen la que se nulifica" (145). ¿De dónde procede este concepto? Granillo Vásquez señala que "la renuncia femenina en favor de lo masculino data de las ancestrales épocas aztecas" (205). El concepto de la Malinche influye en la idea de la mujer abnegada también. (2) Granillo Vísquez declara que "la cultura actual ... considera a todas las mexicanas como Malinches en potencia, como traidoras e infieles en esencia" (245). Añade Alegría, "las mujeres continúan sintiéndose terriblemente pecadoras, traidoras como la Malinche y, merecedoras de todo insulto y mal trato, se empeñan en expiar su culpa en el sufrimiento y la abnegación" (170). Otra influencia en el concepto de la mujer abnegada es el culto a Guadalupe, Virgen venerada como ejemplo de conducta femenina) Granillo Vásquez declara que la Virgen "Era y es ante todo, una madre abnegada dispuesta siempre a proteger a sus hijos débiles" (250). También hay razones psicológicas que contribuyen al concepto de la mujer abnegada. Alegría escribe:
El masoquismo atávico de las mexicanas hace que ellas mismas se sientan culpables de todo, y que se pasen la vida expiando el pecado de existir, misma actitud que las induce a negar su existencia y, por lo tanto, a intentar vivir a través de otros, adoptando un comportamiento de soslayos y por ende de dependencia y posersividad" (175-6).
¿Por qué continúa este concepto de comportamiento? Las "buenas mujeres, [madres, tías, abuelas], nos prepararon para ser duras piedras de sacrificios pero dúctiles plastilinas entre los dedos de nuestros señores" (Milán 344).
Los conceptos del encerramiento datan de las culturas indígenas de la pre-conquista. Granillo Vásquez indica que el concepto de "la mujer dentro de la casa" es un componente de la cultura azteca que "ha permanecido en la …