AccessMyLibrary provides FREE access to millions of articles from top publications available through your library.
Create a link to this page
Copy and paste this link tag into your Web page or blog:
Compendio
Diseñamos una encuesta de experiencias extrasensoriales que administramos en una población de personas aficionadas a temas paranormales (ATP) (n = 432) y la comparamos con una muestra de estudiantes universitarios (n = 392). Obtuvimos información sobre tipo y frecuencia de experiencias, y si éstas resultaron--de algún modo--psicológicamente perturbadoras y en qué grado. Más de los dos terceras partes reportó haber tenido experiencias de tipo telepáticas, percepción extrasensorial en sueños, experiencias fuera del cuerpo, y contacto espiritual. Encontramos que casi las dos terceras partes de los encuestados indicaron que al menos una de sus experiencias había resultado perturbadora, particularmente la muestra de estudiantes, tales como poltergeist (p<.001) y posesión espiritual (p = .0002) comparado con la muestra de ATP. Empleando el test de t obtuvimos una significación superior de experiencias en la muestra ATP que la de los estudiantes (M = 6.12 vs. 3.19, [p.sub.dif] <.0001).
Palabras clave: Experiencias paranormales; psi; percepción extrasensorial; sueños; perturbación psicológica.
Abstract
A survey of anomalous/paranormal experiences was carried out in two groups: readers of paranormal issues (RPT) (n = 432) and psychology undergraduate students (n = 392). A questionnaire was devised in order to measure type and frequency of experiences and the degree of disturbance they generated. Over two thirds of the RPT respondents and half of the student respondents reported to have had telepathic experiences, ESP dreams, out-of-the-body experiences, and to have had spiritual contact. Almost two thirds of the respondents indicated that at least one of their experiences had been disturbing. Particularly, undergradiate students sample reported experiences such as poltergeist (p< .001) and spiritual possession (p = .0002) compared with RPT sample. An average significantly greater of experiences was obtained in RPT than the one for the students (M = 6.12 vs. 3.19, [p.sub.dif] <.0001).
Keywords: Paranormal experience; psi; extrasensory perception; dreams; psychological disturbing.
Hay personas que tienen reacciones emocionales cuando piensan que han tenido una experiencia anómala/paranormal (psíquica o psi). Definimos una experiencia anómalo/ paranormal como una experiencia inhabitual (e.g. la sinestesia) o aquellas que, aunque pueden ser experienciadas por muchas personas (e.g. las experiencias interpretadas como telepáticas), se las considera como una desviación de la experiencia ordinaria o de las explicaciones comúnmente aceptadas de la realidad (Cardeña, Lynn, & Krippner, 2000). En este contexto, distinguimos dos tipos de experiencias: a) las experiencias psi, definidas como aquellas en las cuales una persona experimenta un fenómeno psi (o parapsicológico) per se, como la percepción extrasensorial (o cognición anómala) y la psicokinesis (la influencia de la mente sobre la materia), incluyendo la psicokinesis espontánea (poltergeist o PKER), y la sanación mediante procedimientos presuntamente paranormales; b) las experiencias relacionadas con psi, definidas como aquellas que--presumiblemente--no son psi en si mismas, pero que proporcionan un contexto para la manifestación de algunos fenómenos parapsicológicos, tales como las experiencias fuera del cuerpo, las experiencias cercanas a la muerte, el recuerdo de vidas pasadas, y el contacto con los muertos (Palmer, 1979).
Pioneros como Henry Sidgwick, F. W. H. Myers y Frank Podmore llevaron a cabo un censo sobre experiencias telepáticas conocido como Censo de Alucinaciones (Sidgwick & Committee, 1894) con el objeto de explorar el número de personas que manifestaba haber tenido este tipo de experiencias. De 17 mil personas, 1.684 respondieron afirmativamente. A partir de los años cuarenta, L. E. Rhine recopiló, clasificó y conservó miles de casos de experiencias parapsicológicas espontáneas. La mayoría de las clasificaciones de las experiencias psi espontáneas son una variación menor de la propuesta por L. E. Rhine (1967, 1981) basadas en análisis publicados asi como también en su propia colección de más de diez mil casos espontáneos. Los investigadores generalmente han explorado un amplio espectro de estas experiencias las cuales parecen presentar mayor incidencia y frecuencia en la población general y han tratado de determinar qué características demográficas, psicológicas y fenomenológicas están implicadas (para revisiones: Irwin, 1994; Rush, 1986; Stokes, 1997; Watt, 1994).
La mayoría de los investigadores han administrado muchas de estas encuestas sobre muestras de estudiantes. C. E. Green (1966) observó que el 30% de sus estudiantes universitarios (n = 115), agrupados por sexo y estudios (artes y ciencias) tuvo experiencias extrasensoriales. Haight (1979) encontró que el 44% (n = 254) de sus estudiantes tuvo experiencias psi. El 59% de los estudiantes (n = 115) encuestados por Kennedy, Kanthamani y Palmer (1994) reportaron haber tenido experiencias psíquicas y espirituales (trascendentales). Encuestas como las de Haight, Hearne, y Kennedy no se limitaron sólo a explorar su incidencia y frecuencia sino también su correlación con características de personalidad (extraversión). Los reportes de Prasad y Stevenson (1968), Usha y Pasricha (1989a, 1989b), Hagio (1991), McClennon (1994) y Clarke (1995), también exploraron las experiencias parapsicológicas en estudiantes de culturas diferentes a la occidental.
John Palmer (1979) llevó a cabo una encuesta postal sobre este tipo de experiencias la cual inspiró la que presentamos en el presente reporte. De una muestra de 268 estudiantes y 354 habitantes adultos residentes en Charlottesville, Virginia (USA) el número de experiencias psi (percepción extrasensorial, psicokinesis y poltergeists) y otras relacionadas (experiencias fuera del cuerpo, experiencias cercanas a la muerte, ver el aura, recuerdo de vidas pasadas, comunicación con los muertos) fue bastante amplio: más de la mitad dijo haber tenido al menos una experiencia. Hubo no sólo un gran número de experiencias sino también muchos de los encuestados indicaron que las experiencias habían afectado sus actitudes hacia la vida y/o estilos de vida. Kohr (1980), usando el mismo cuestionario que Palmer, estudió una muestra de 406 miembros de la Association for Research and Enlightment (ARE), un centro de estudios para el desarrollo espiritual, y obtuvo resultados aún más altos que el estudio de Palmer.
Sin embargo, psicólogos y psiquiatras han prestado poca atención al desarrollo de métodos para reducir la ansiedad frente a estas experiencias debido a que el estudio de las experiencias anómalo/paranormales es actualmente un área de preocupación marginal para la psicología. Sin embargo, en los últimos años, unos pocos investigadores han mostrado interés en el desarrollo de un abordaje clínico para tales experiencias (Harary, 1993; Kramer, 1993; Parker, 1993).
Hastings (1983) ha enlistado algunos tipos de reacción entre personas que buscan ayuda como resultado de sus experiencias paranormales, las más comunes son temor (a estar siendo dañado o temor de que otro los dañe, a volverse loco, a lo desconocido, a ser definido y valorado por estas percepciones, a la pérdida de control del proceso experienciado, como por ejemplo, la sensación de "desprendimiento" en las experiencias extracorpóreas o los casos de posesión espiritual), aislamiento social, …