AccessMyLibrary provides FREE access to over 30 million articles from top publications available through your library.
Create a link to this page
Copy and paste this link tag into your Web page or blog:
Una de las concepciones fundamentales del mundo mesoamericano, clave quizá de la actitud de aquellos pueblos frente a los hechos terrestres y cósmicos, es la idea de la inmortalidad, o más bien, de la destructibilidad de la fuerza vital que subsistÃa más alla de la muerte. Todo lo que se halla sometido a un constante proceso de transformación es eterno.
La idea de que todo lo que es vida contiene ya el germen de la muerte, es el principio creador del mundo de pensamiento mágico, y lo que dio lugar al concepto de la diosa de la tierra
Lo que caracteriza el dominio del dios de la muerte no es, pues, una representación de la ruina, el aniquilamiento, sino una imagen simbólica de la resurrección.
La idea de la resurrección humana se basa en la reaparición le los astros después de que han descendido detrás del horizonte al mundo de los muertos, y también en el surgimiento del maÃz, que después de ser arrojado a las entrañas le la tierra, muere y renace transformado en una hermosa planta.
LOS MUNDOS DE LOS MUERTOS
Las fuentes históricas conceden mucha importancia a cuatro mundos de muertos : el Mictlan, el Tonatiuh Ilhuicac, el Tlalocan y el Chichihualcuauhco. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que tanto los hombres poseedores del fuego divino en su corazón (sacerdotes), como los que habÃan fallecido bajo la influencia de algún dios, eran conducidos a la morada de sus protectores.
Al Mictlan iban todos los que morÃan de muerte natural sin distinción de personas. Como debÃan superar una larga serie de pruebas, se les daba en compañÃa un perrillo, que era incinerado junto con el cadáver.