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The authors propose ah approximation to the study of the conformation of the two largest media conglomerates that master the communications sector in Argentina: the Grupo Clarín and the CEI Citicorpo Holdings-Telefónica International, S. A. (TISA) tandem. The evolution of each group in the lastest years is described as well as the reflex of their growth in the outstanding regulation as a result of a close relationship to the state apparatus.
Los autores proponen una aproximación al estudio de la conformación de los dos grandes conglomerados mediáticos que dominan el sector de las comunicaciones en Argentina: el Grupo Clarín y el tándem CEI Citicorp Holdings-Telefónica Internacional, S. A. (TISA). Se describe la evolución de cada grupo en los últimos años y el reflejo de sus crecimientos en la normativa vigente a partir de una estrecha relación con el aparato estatal.
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... me angustian las noticias inciertas y los acontecimientos definitivos ... Todas estas cosas llegan a mí de noche y de día, entran en mi vida, vienen y se van ... ¡pero yo no soy nada de esto! Walt Whitman
La metamorfosis producida durante el último decenio en las comunicaciones de Argentina es una de las más radicales de su historia. Acompañando la reconversión iniciada a fines de los años setenta y que tuviera en el "Plan Cavallo" su versión más extrema y acabada, el sector experimentó paradigmáticamente un proceso de expansión, la incorporación intensiva de tecnología y la concentración de la propiedad de los medios. El arribo de cuantiosas inversiones de capital financiero internacional afectó principalmente a la industria del audiovisual, continuó y terminó con la administración "artesanal" de los medios de comunicación en poder de propietarios nacionales.
En los últimos años, con relativa autonomía respecto a los procesos presentes en el mercado de las telecomunicaciones, el sistema nacional de medios de radiodifusión operado por sus agentes tradicionales venía sufriendo un proceso de concentración signado por el surgimiento de conglomerados multimediáticos, y de "desnacionalización" a partir del ingreso de inversionistas extranjeros en la televisión por cable. Es durante 1996-1998 que se verifica, con una velocidad desconocida para nuestro hábitat comunicacional, la transferencia de prácticamente la totalidad de la propiedad de los medios a nuevos actores vinculados al mercado financiero y protagonistas de la Convergencia tecnológica.
En el presente artículo proponemos una aproximación al proceso de conformación de los dos grandes conglomerados mediáticos que dominan el sector de las comunicaciones en Argentina actual, destacando su relación con la administración estatal.
Nuestro trabajo considerará los siguientes preceptos que creemos indispensables:
a) La necesidad impostergable de analizar, en el nuevo hábitat que propone la potencial convergencia tecnológica y de servicios, a los medios de producción de mercancías simbólicas como parte relevante del sistema de acumulación económica. Reconociendo que, como señala Bolaño, "producción material y producción simbólica convergen hoy, orientándose para la constitución de un capitalismo total en el cual ya nada escapa a la forma mercancía y a la producción de valor y de plusvalía" (Bolaño 1998).
b) La relación estrecha que, desde la industria cultural, tiene la rama del audiovisual continuo con la industria de las telecomunicaciones. Esta relación, adicionada al resquebrajamiento de la frontera que distinguía productores de contenidos y prestadores de servicios, hace necesario el estudio de los nuevos entes multimediáticos de pluriservicios como eje de aproximación a la problemática de las comunicaciones.
En este sentido, consideramos dentro de la nueva esfera de las comunicaciones tanto a las telecomunicaciones como a la radiodifusión. Así, coincidimos con lo planteado por Capparelli y Santos respecto a considerar a la convergencia como categoría que involucra varios procesos y niveles: que resumiremos brevemente en: el nivel jurídico (marco regulatorio), el nivel institucional (intereses políticos y económicos de los nuevos actores involucrados en el proceso) y el nivel técnico (la posibilidad de la unificación del transporte de productos y servicios).
Por otra parte, una aproximación a la problemática presente en el mercado de las comunicaciones de Argentina, no puede dejar de contemplarse que el país continúa incluido hoy --pese a la complejidad que plantea la creciente internacionalización-- entre las economías periféricas y tecnológicamente dependientes de los centros mundiales de desarrollo que lideran Estado Unidos, Europa y Japón.
De acuerdo a lo planteado, nuestro enfoque pretende distinguir los puntos de inflexión en las estrategias de crecimiento que consolidaron a dos grupos dentro del panorama mediático argentino: el Grupo Clarín y el tándem CEI Citicorp Holdings-Telefónica Internacional S. A. (TISA). Describiremos la evolución de cada grupo en los últimos años y el reflejo de sus crecimientos en la normativa vigente a partir de una estrecha relación con el aparato estatal.
Tiempo de siembra
A partir de la llegada al gobierno del presidente Carlos Menem (1989), comienzan a aplicarse en Argentina políticas económicas directamente relacionadas con los diseños de los organismos financieros internacionales. De neto corte neoliberal, éstas dan origen a una nueva etapa basada en la apertura de la economía nacional al mercado mundial; el inicio de una reforma de Estado centrada en la reducción de funciones y personal; y en un proceso de privatizaciones de empresas estatales de servicios públicos con fuertes incentivos a las inversiones extranjeras.
Las condiciones deficientes a las que habían sido llevadas las operadoras estatales --cuyo análisis excede el marco de este artículo--, sirvieron de plataforma para impulsar el cambio en la prestación de servicios de carácter público desde una matriz institucional regida por una organización de tipo estadocéntrica a una de tipo mercadocéntrica. Dicha mutación adquirió un carácter vertiginoso, sostenido por:
Un consenso social en tomo del ajuste, fundamentalmente en orden a mantener la estabilidad conseguida, que también se explica por una suerte de reducción de las expectativas, un disciplinamiento dilemático impuesto a la sociedad para la aceptación de sucesivos ajustes a fin de evitar males mayores. La reforma no se redujo a un proceso de devolución de servicios a otros actores, sino que también produjo un profundo cambio en las relaciones de poder en la sociedad, entre élites y sectores populares, homogeneizando a las primeras y heterogeneizando a los segundos, desplazando el poder de amenaza que provenía de las clases trabajadoras organizadas hacía el proveniente de las élites económicas (fuga de capitales, golpe de mercado, desinversión, etcétera). Se trató asimismo de una redefinición del establishment y de la estructura de poder económico concentrada ahora en los nuevos holdings, las agencias bilaterales de crédito, los bancos de inversión y los multimedia, así como del desalojo de su condición de factores de poder de las Fuerzas Armadas, sindicatos, cámaras empresarias y la misma cúpula de la Iglesia. Esta cesión estratégica de propiedad y de capacidad de gestión se hizo en favor de una nueva configuración del poder económico empresarial, la de aquellos actores que durante todo este proceso lograron mantener una vinculación directa con el Poder Ejecutivo (García Delgado 1998).
Argentina comenzó el proceso de privatización de los servicios de radiodifusión y de telecomunicaciones a fines de 1989, liderado por la adjudicación de los principales canales de televisión abierta del país. Esto, junto al otorgamiento de dos licencias en régimen de exclusividad para operar telefonía, surgidas de la venta de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel) durante 1990, marca el inicio de una etapa muy dinámica en el sector comunicaciones, caracterizada por un fuerte incremento de la inversión de capitales y de rentabilidad.
A partir de ese momento, comienzan apercibirse algunas de las características que bosquejan el actual panorama:
* La irrupción de grandes masas de capital financiero internacional.
* Un acelerado proceso de concentración económica, acompañado por el desplazamiento de actores tradicionales.
* Una tendencia a adecuar la normativa a los intereses del sector privado.
* La superposición e inestabilidad de los organismos de control.
* La judicialización en torno a las definiciones sobre el sistema.
* La ausencia de debate acerca de las comunicaciones en la sociedad civil y partidos políticos.
Acompañado por el crecimiento de las Inversiones Extranjeras Directas (IED) y el aumento significativo de la presencia de las transnacionales en la economía local, el sector de las comunicaciones ocupó, en el periodo 1990-1999, el segundo lugar entre los que recibieron inversiones extranjeras, por encima del sector bancario-financiero. De esa masa de dinero, unos 15 874 millones de dólares estuvieron destinados a la formación bruta de capital, focalizados en el desarrollo de las telecomunicaciones. Mientras que más de 6 500 millones correspondieron al rubro compras, incluidas tanto fusiones como nuevas adquisiciones. El volumen de dinero involucrado en fusiones y adquisiciones durante 1997 alcanzó 50% del volumen total negociado entre 1990 y 1997. (1)
Como consecuencia de ese movimiento de capitales e inversiones, una vertiginosa dinámica transforma el escenario local de las comunicaciones, dando lugar a la aparición de un virtual duopolio privado, protagonizado por el Grupo Clarín y el tándem CEI-TISA. Estas empresas presentan procesos diferenciados en cuanto a orígenes y evolución. Por un lado, el Grupo Clarín, "la encarnación del capital nacional", tiene su germen en la prensa gráfica en la década de los cuarenta. Por otro lado, la aparición del CEI, junto a su socio TISA, se produce en el nuevo escenario delineado a partir de las políticas macroeconómicas ejecutadas por el gobierno de Menem, denotando la presencia del capital financiero transnacional como contraparte dominante del mercado de las comunicaciones.
La situación de duopolio multimediático a la que nos …