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The Wife of Bath's Prologue and Tale reveal Chaucer both as an author deeply involved in the controversy about the nature of women and as a master in the art of strategy. Among poststructuralist attempts to discern the unreliable and conflicting layers of meaning arranged by his/her texts, feminist critical contribution remains crucial. This article tries to provide a narratological approach to the Wife's accounts in order to show how Alice of Bath's utterances surpass the misogynous tenets on which they rest and replace the author's strategical posts with her committed substantial dynamism.
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Aunque el maridaje entre feminismo y narratologia no ha sido bendecido por la critica como el mas afortunado (Friedman 1991; Weedon 1997), autoras como Lanser (1981, 1986) han logrado conciliar los fundamentos del analisis textual con otros compromisos disciplinares, demostrando que tal dualidad no tiene por que entenderse como excluyente. En el estudio de The Canterbury Tales (CT), por ejemplo, la narratologia se vuelve esencial para discernir la destreza con que el autor se desplaza por la obra. En el caso de la narradora de Bath, ademas, el analisis narratologico (1) permite establecer relaciones entre el prologo y el cuento de las que surge una figura que sobrevive a los modelos misoginos fraguados por un autor que, escudado tras su creacion, dejaria que todos los golpes recayeran sobre ella.
El cuento de la comadre constituye el justo colofon a otro soberbio relato: la autobiografia marital de Alice de Bath que se halla en el prologo. Incluso en extension, el prologo supera con creces al otro relato, por lo que de entrada la funcion mimetica de exhibicion personal a que se expone la prologuista supera a la diegetica de la cuentista. Si rara vez se admite en los prefacios la alusion en profundidad a las vivencias del prologuista (Montoya y Riquer 1998; Wogan- Browne, Watson, Taylor y Evans 1999), en este caso el tema escogido sirve como excusa perfecta a la comadre para ofrecer su autobiografia. Asi desde el principio, y no solo por su extension, el prologo presenta una naturaleza anomala.
Su adscripcion a la burguesia urbana, uno de los motores de la nueva economia de mercado, asi como sus sucesivos matrimonios (Robertson 1980; Sheehan 1988), definen a la comadre como representante del laicismo y le otorgan una fisonomia nueva y antiejemplar en el paisaje femenino bajomedieval. No acabando de encajar en ninguno de los modelos femeninos anteriores, esta moderna empresaria, rica, viuda y sin hijos, posee ademas un agudo sentido critico que acompana de un vigor dialectico solo comparable al arte persuasorio del buldero. Estos rasgos hacen de ella un personaje polemico, pues tanto puede considerarsela una original virago (Smith 1995) que bien pone en practica las actitudes y funciones que los hombres han desempenado, como una mujer que reclama el derecho a una identidad que no proceda de la emulacion o de los dictados masculinos. Sea como fuere, Alice se va a erigir en encarnacion de una de las figuras mas temidas por el clero: la predicadora. (2)
En la comadre de Bath destaca la conciencia de pertenecer a la categoria de mujer definida por las diversas doctrinas teologicas y por la practica social y economica del momento (Blamires 1992). Por haber estado casada varias veces, y sobre todo por su matrimonio con un estudiante de Oxford, Alice puede leer y conocer la tradicion misogina de la que da cuenta. Y mas alla de las circunstancias particulares de su horoscopo, su caracter indomito anuncia la pujanza del tercer estado en este otono de la Edad Media inglesa en el que se habria potenciado el individualismo (Tambling 1990; Morris 1991; Gurievich 1997; Looze 1997).
A su vez, la celebracion de la vida urbana y de la movilidad femenina que se da en el prologo puede reflejar cierto espiritu grupal de las mujeres bajomedievales ya concretado en la practica de los beguinajes y mas tarde en disputas intelectuales (Barratt 1992; Goldberg 1995; Hanawalt 1998; Finke 1999). Consciente del recurso autoritario de los exegetas y del poder que los modelos femeninos trazados por estos ejercian sobre el imaginario medieval, Alice propone su autobiografia domestica como ejemplo de convivencia de la mujer con esa tradicion misogina. Pero se trata esta de una cohabitacion, de una convivencia necesariamente cimentada sobre relaciones de hostilidad, y asi la comadre sintetiza en su experiencia dialectica de cinco matrimonios el desencuentro entre los autores misoginos y su objeto de estudio.