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LA DIMENSION CULTURAL DEL PROBLEMA
EL TEMA CON QUE HA SIDO CONVOCADA esta Escuela de Verano es el analisis del impacto que el proceso de globalizacion en curso ya tiene o podria tener en el futuro sobre las identidades culturales de los pueblos iberoamericanos. Es un tema de la mayor actualidad y relevancia, puesto que el fenomeno que se ha dado en llamar globalizacion, y que los sociologos preferimos denominar "constitucion de una sociedad mundial", es el resultado de un largo proceso evolutivo, irreversible en su complejidad, al menos, por motivos o factores propiamente sociales. Alterara la globalizacion las tradiciones culturales particulares de los pueblos o las reforzara? Cuales son los desafios principales que presenta la globalizacion a las culturas? Es portadora la globalizacion de un nuevo ethos cultural?
Para aproximarnos al analisis de estas preguntas es fundamental, sin embargo, considerar el proceso de globalizacion como un fenomeno propiamente cultural, lo que habitualmente no se hace. La mas usual definicion de globalizacion procede del ambito economico y se asocia con la apertura al libre comercio y la interdependencia creciente de los mercados mundiales en sus distintos ambitos. A ella suele agregarse tambien la dimension politica e institucional, de la que cuidan los organismos de las Naciones Unidas y los pactos multilaterales. Finalmente, es muy difundida tambien la interpretacion de que la globalizacion es el resultado de la revolucion tecnologica de las ultimas decadas, especialmente en la transmision de datos e imagenes, en su almacenamiento y reproduccion, en la produccion misma de informacion. Junto con la expresion "sociedad globalizada" suele hablarse tambien de la emergencia de la "sociedad del conocimiento" o de la "sociedad de la informacion".
En todas estas dimensiones existen, ciertamente, cuestiones culturales involucradas, pero no se ve el fenomeno mismo de la emergencia de esta nueva forma de organizacion social como un fenomeno cultural. Tal vez por deformacion profesional, los sociologos buscamos explicar los hechos sociales por causas o significados tambien sociales y no veo que sea necesario hacer esta vez una excepcion. Quisiera, en consecuencia, analizar preliminarmente como podria definirse el proceso de globalizacion desde la perspectiva de la cultura para poder, de ese modo, considerar su impacto real o eventual sobre nuestras tradiciones culturales.
La sociologia considera el concepto de cukura como un concepto historico, procesual, que despues de una larga sociogenesis se consolida en Europa recien durante el siglo XVIII, y que desde entonces se aplica no solo a las regiones europeas, sino progresivamente a todo el mundo. No es esta la ocasion de recordar los aspectos mas relevantes de esta sociogenesis. Baste senalar que se trata, por decir asi, de una ganancia evolutiva referida a la objetividad de la observacion del fenomeno social, puesto que se introduce con el proposito expreso de comparar distintas tradiciones y costumbres sociales, sin calificarlas de mejores o peores entre si, sino simplemente como distintas. El concepto de cultura establece una diferencia, pero no del tipo de aquellas distinciones que jerarquizan uno de los dos lados de lo diferenciado, tales como civilizacion/barbarie o nobleza/vileza. Si todavia en el siglo XVI, por ejemplo, los teologos debieron plantearse la pregunta si acaso los aborigenes americanos recientemente descubiertos eran realmente humanos, en los siglos siguientes comienza a hablarse de ellos como de "otras" culturas, sin que con esta denominacion quedase explicita alguna forma de jerarquia. Eran otredad. Obviamente, la jerarquizacion de la diferencia no desaparecera del todo, ni siquiera en nuestros dias. Pero el etnocentrismo, el racismo y otras tendencias de este tipo comienzan a ser facilmente reconocidos como puntos de vista particulares que no dependen de los objetos observados sino de la perspectiva de los observadores.
Siguiendo a Luhmann podemos afirmar, en consecuencia, que el concepto de cultura introduce en la sociedad una observacion de segundo grado, es decir, una observacion de observadores. La clasificacion que propone este nuevo concepto no se refiere a una clasificacion de los objetos culturales que pudiesen ser diferenciados de otros que no lo son. Ni siquiera la diferencia entre "objetos naturales" y "artefactos" artificialmente construidos viene al caso, puesto que todas las culturas han dado tambien a los objetos naturales significados simbolicos variados que solo pueden comprenderse desde sus presupuestos hermeneuticos. No es, por tanto, desde el lado de los objetos que podemos hacer un analisis cultural, sino desde el modo en que son observados por observadores.
Que se gana con esta observacion de segundo grado? Fundamentalmente dos cosas: en primer lugar, la introduccion de la autobservacion que se estructura en la conciencia a partir de la distincion entre identidad/diferencia, es decir, entre autorreferencia y heterorreferencia; en segundo lugar, descubrir el punto ciego presente en toda observacion, debido al hecho de que, al trazar una diferencia, ningun observador puede situarse simultaneamente a los dos lados de lo diferenciado. Si tomamos la antigua distincion civilizado/barbaro queda en evidencia que tal distincion solo puede ser introducida por alguien que se define a si mismo del lado de la civilizacion. Al descubrir este punto ciego en otros se adquiere conciencia del punto ciego propio y, de esta manera, de la necesidad de hacer comparaciones entre los distintos puntos de vista que retroalimenten la percepcion de la identidad y diferencia. Este es el procedimiento mediante el cual han adquirido identidad cultural las distintas naciones, sea en relacion a sus vecinos inmediatos, sea en relacion a grandes regiones de la tierra, como por ejemplo, occidente/oriente, norte/sur, …