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Se estudian dos marcadores discursivos del español coloquial, o sea y es decir, poco considerados en la lingüística del discurso. Para tal efecto, se define el registro coloquial, y se considera como importante cohesionador y conector de él, los marcadores del discurso.
Los dos reformuladores estudiados son los más frecuentes del discurso oral Se los historia brevemente, se caracteriza y observa su comportamiento gramatical, y se revisan sus propiedades y valores semánticos, a través de la ejemplificación que provee un corpus de dos entrevistas y un monólogo.
Se compara finalmente el empleo de ambos, caracterizándose o sea como marcador de uso más frecuente y provisto de más matices semánticos.
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Durante mucho tiempo algunos elementos de la lengua y ciertos niveles de habla han sido muy poco atendidos por quienes se dedicaban a los estudios lingüísticos. El estudio de los marcadores del discurso y del llamado español coloquial son un buen ejemplo de lo dicho. Afortunadamente, desde hace algunos años, gracias al nacimiento de nuevas corrientes dentro de la lingüística y al interés de los investigadores, la situación ha cambiado. Sin embargo, incluso dentro de los trabajos de quienes se ocupan de estos temas, puede observarse una mayor preferencia por algunos elementos o aspectos que por otros. O sea y es decir, que son los reformuladores explicativos más empleados en la lengua oral, se encuentran dentro de la categoría de los desfavorecidos.
En este trabajo vamos a partir de tres entrevistas muy informa]es y abiertas (1), en las que los informantes, zaragozanos, utilizan un registro coloquial. De ellas extraeremos los fragmentos en los que aparezcan los marcadores del discurso o sea y es decir para su análisis. Pero, en primer lugar, aclaremos a qué nos referimos con registro coloquial.
El español coloquial es un nivel de habla, un registro; es prototípicamente oral, pero puede manifestarse en la escritura; algunos de sus rasgos son la cotidianidad, la falta de planificación y la informalidad; no es uniforme (puede variar según las características del hablante (dialecto y sociolecto)); caracteriza las realizaciones de todos los usuarios (no pertenece solo a una clase social, si bien, el que no conoce otro registro que éste no le queda más remedio que emplearlo siempre) y aparece en vatios tipos de discurso, el más característico es el de la conversación (2).
¿Qué características hacen que reconozcamos un registro como coloquial? En primer lugar, es necesario que se den unos determinados rasgos situacionales, del contexto (rasgos coloquializadores) que favorecen, como su propio nombre indica, la coloquialidad, tales como: el tema no especializado y las afinidades sociales, situacionales y vivenciales entre los participantes.
Una vez que hemos visto las características de la coloquialización, pasemos a los rasgos constantes, los que hacen referencia solo al registro coloquial (Briz los llama primarios): planificación sobre la marcha, finalidad comunicativa socializadora (interpersonal, comunicar por comunicar) y tono informal (3).
Alguna de las características del registro coloquial es que éste suele carecer de ataduras sintácticas fuertes en la relación de enunciados; lo que no quiere decir que no exista cohesión entre ellos, aunque a veces la planificación sobre la marcha deje la impresión de que los enunciados se suceden sin más a medida que llegan a la mente del hablante (acumulación que, es cierto, se produce, pero no constantemente).
La cohesión y conexión en el discurso coloquial se realiza, entre otros procedimientos, por medio de los marcadores del discurso (4). Se trata de elementos que vinculan semántica y pragmáticamente lo que se ha dicho con lo que se va a decir, conectan o vinculan enunciados entre sí y a éstos con la enunciación. Por eso nuestro interés por ellos en el presente trabajo.
"Los 'marcadores del discurso' son unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional --son, pues, elementos marginales-- y poseen un cometido coincidente en el discurso: el de guiar de acuerdo con su distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas, las inferencias que se realizan en la comunicación" (cfr. Martín Zorraquino y Portolés, 1999: 4037 y Portolés, 1998: 25-26).
Esta definición recoge los principales rasgos de una serie de unidades que hasta hace poco eran un problema para los lingüistas; aún hoy presentan dificultades que no se han resuelto del todo. Nos estamos refiriendo a todos esos elementos que se han dado en llamar de muy diferente forma: partículas (5), enlaces extraoracionales (6), conectores, operadores discursivos (7), etc.
¿Por qué planteaban y plantean problemas? Principalmente porque aquellos a los que llamamos marcadores del discurso no son una única clase de palabras, son elementos muy heterogéneos, con distinta distribución, organización interna y comportamiento. Son formas invariables, sin función sintáctica y que se sitúan fuera de la oración, marginales. De lo que se deduce que los presupuestos teóricos en los que nos vamos a tener que ubicar deben ser aquellos que partan o se ocupen de unidades superiores a la oración, es decir, nos situaremos en la lingüística del texto o del discurso. También, sobre todo, en la pragmática, puesto que los marcadores del discurso 'guían inferencias' y éstas son uno de los principales objetivos de las investigaciones de esta disciplina.
De los diferentes marcadores del discurso, en este trabajo, nos interesan los denominados reformuladores, que podemos clasificar en cuatro tipos, según la sistematización ofrecida por Portolés (1998:137-146 y recogida también en Martín Zorraquino M.A. y Portolés (1999:4080-ss) (8):
--Explicativos (o sea, es decir, esto es, a saber, etc.).
--De rectificación (mejor dicho, mejor aún, más bien, etc.).
--De distanciamiento (en cualquier caso, en todo caso, de todos modos, etc.).
--Recapitulativos (en suma, en definitiva, en conclusión, en fin, al fin y al cabo, etc.).
Dentro de los reformuladores, los que van a ser objeto de un análisis más detallado en este trabajo, puesto que son los que vamos a estudiar, son los llamados explicativos. "Los reformuladores explicativos presentan el miembro del discurso que introducen como una reformulación que aclara o explica lo que se ha querido decir en otro miembro anterior que pudiera ser poco comprensible" (Martín Zorraquino y Portolés 1999: 4122; y también en Casado Velarde 1991 y 1996 y Portolés 1998). Los hablantes pueden llevar a cabo esta acción de dos formas: o bien repitiendo el tópico, es decir, parafraseando, equiparando, expresando mejor lo que se ha querido decir, o bien, no repitiendo tópico, sino introduciendo directamente en el nuevo miembro las conclusiones a las que se quería que se hubiera llegado, infiriéndolas, en el primero.
Pons (2000: 210) utiliza los términos relación parafrástica y no parafrástica para dar cuenta de todos los reformuladores que nosotros hemos establecido como explicativos, rectificativos, de distanciamiento y recapitulativos. La …